¿Con qué derecho?
"Tu para eso no sirves", "Déjalo, ya me encargo yo", "Mujer tenías que ser, ¡No deberías salir de la cocina!"...
Estas son un ejemplo de algunas de las expresiones más dañinas que existen, y que tanto se repiten. Expresiones que salen de la boca de personas que no saben hacer otra cosa que infravalorar a las mujeres y tratarlas como un objeto desechable, cuando en realidad son una parte muy importante de la sociedad. Personas incapaces de ver el gran valor de las mujeres, seres humanos como los hombres, pero con una capacidad muy fuerte para hacer frente a las mayores adversidades y que, cada vez que caen, levantan con más fuerza.
Y a pesar de que cada vez se le da más importancia hoy en día, siguen habiendo esas trágicas noticias acerca de mujeres maltratadas que han sido asesinadas, después de años aguantando una situación insostenible en la que, poco a poco, ella era anulada totalmente.
¿Por qué soportar situaciones tan insoportables pudiendo dejar a su pareja y continuar por otro camino?
Es la opción que a todos se nos pasa por la cabeza al ver tales noticias, pero a veces, por unas circunstancias económicas, por ejemplo, la mujer se ve ligada al maltratador, de forma que por mucho que quisiera abandonarlo, no podría, pues no tendría a donde ir.
Otra razón, que es muy habitual sin duda, es la dependencia del maltratador. Debido al afecto, por mucho que este la infravalore y maltrate, ella piensa que él cambiará, y con su cambio, también la situación mejorará. Quizá que es solo un enfado en el momento, un enfado sin importancia, que se va repitiendo cada vez más, pero ellas no quieren verlo.
No podemos decir que somos una "sociedad desarrollada", cuando no cambiamos cosas que están en nuestra propia mano. Realicemos de verdad esa sociedad del respeto y la igualdad que, esperemos, un día llegará.
¿Por qué soportar situaciones tan insoportables pudiendo dejar a su pareja y continuar por otro camino?
Es la opción que a todos se nos pasa por la cabeza al ver tales noticias, pero a veces, por unas circunstancias económicas, por ejemplo, la mujer se ve ligada al maltratador, de forma que por mucho que quisiera abandonarlo, no podría, pues no tendría a donde ir.
Otra razón, que es muy habitual sin duda, es la dependencia del maltratador. Debido al afecto, por mucho que este la infravalore y maltrate, ella piensa que él cambiará, y con su cambio, también la situación mejorará. Quizá que es solo un enfado en el momento, un enfado sin importancia, que se va repitiendo cada vez más, pero ellas no quieren verlo.
No podemos decir que somos una "sociedad desarrollada", cuando no cambiamos cosas que están en nuestra propia mano. Realicemos de verdad esa sociedad del respeto y la igualdad que, esperemos, un día llegará.



Una vez más, una crítica impresionante. Te felicito.
ResponderEliminarEn cuanto al aporte que normalmente hago, esta semana tengo poco que añadir al respecto. Solo os dejo aquí una gran película sobre el maltrato de la mujer. Porque podemos cambiar las cosas, echándole valor por quiénes queremos.
http://www.youtube.com/watch?v=7JE114rOeoM
La película merece la pena, esta muy bien, a mí personalmente me encanta y os la recomiendo. Pero sobre todo a esas mujeres que están diariamente sometidas a un maltrato tanto físico como psicológico, vean esta película y abran los ojos porque PODÉIS CAMBIAR LAS COSAS.
Yo simplemente le agradezco la asiduidad de sus visitas en mi blog, y por supuesto, todas sus aportaciones, que siempre son muy buenas.
ResponderEliminarGracias.