No solo juegan ellos
Este fin de semana,
concretamente el 24 de mayo de 2014, se celebra en Lisboa la final de la UEFA
Champions League entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Este dato es muy
conocido por todos, se lleva hablando de ello en todos los medios de
comunicación desde que se conoció la clasificación de ambos equipos para dicha
final.
A pesar de esto yo
quiero centrarme en dos acontecimientos relacionados con este hecho y que
prácticamente han pasado desapercibidos en estos días.
Aunque no se comente
mucho también existe una UEFA Champions League femenina, en la que participan
los equipos europeos femeninos más importantes. Y dos días antes de la gran
final española del 24 de mayo, es decir, el 22 del mismo mes, se celebra la
final de este campeonato femenino entre el Tyresö y el Wolfsburgo. No tiene
tanto revuelo mediático por el poco interés que presenta la sociedad ante esta
noticia, pero resulta bastante grave que una final europea no sea ni siquiera
nombrada en los medios. Además, como otro detalle de interés para los españoles
destaca que en esta final participa la capitana de la selección nacional
española de fútbol, Verónica Boquete, en las filas del Tyresö. En el caso de
que su equipo se imponga al Wolfsburgo sería la primera futbolista española en
levantar este trofeo. Aún así, ni se menciona en los medios deportivos más
importantes.
El otro acontecimiento
es aún más importante, y ya se califica de histórico. El nombramiento de la
portuguesa Helena Costa como entrenadora del Clermont, equipo que juega en la
segunda división francesa. No se trata solo de una noticia llamativa, se trata
de un hecho nunca antes visto, puesto que es la primera mujer de la historia en
dirigir un equipo de fútbol profesional masculino. Ciertamente, debido a lo que
supone este nombramiento los medios si lo han comunicado y, aunque algunos
apenas lo nombran, la mayoría lo ha alabado y comentado.
Lo que desde mi punto
de vista resulta más triste es que esto apenas se nombre, que la gente ni
siquiera conozca la existencia de un campeonato femenino de tanta envergadura
como la UEFA Women's Champions League, o que tan solo se comente por encima en
los medios el hecho de que una mujer entrene a un equipo masculino de fútbol por
primera vez en la historia. Y aún más triste puede ser esto último, que ahora
sea la primera vez que esto suceda, que no hayamos tenido más oportunidades
antes y que desde los comienzos de este deporte las mujeres siempre hemos sido
infravaloradas y no hemos podido demostrar nuestra valía.
A día de hoy lo que
parece que aún no está claro en esta sociedad que presume de ser tan
progresista es que en el deporte no hay raza ni sexo como condición, que no
importa lo que eres, importa lo que quieres. Quizás no somos tan progresistas
como decimos. El deporte es para disfrutarlo seas como seas, seas quien seas.




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